Hay un estereotipo en los Estados Unidos que italianos hablan con las manos. Sin embargo, después de estar en España por tres meses, pienso que a personas del sur de Europa les gusta hablar con las manos. En el metro la semana pasada, había una mujer que estaba hablando con su marido. Sus manos estaban moviendo tan rápidamente que pensaba que era sorda. Finalmente, me di cuenta de que sus labios estaban moviendo también. Luego, estaba cenando con mi señora y sus manos estaban moviendo casi tan rápidamente. Para añadir enfasis, tenía que mover sus manos. ¡Tenía que! Para indicar que una persona era loca, puntó a su cabeza. Para una broma, guiñó su ojo. Añade la profundidad a la conversación. Al mismo tiempo, de la perspectiva de una extranjera, a veces parece un poco rídiculo. Al menos, chistoso. Es algo más que tengo que acustombrarte.